sábado, 23 de diciembre de 2023

Desgajar
















 





Desgajar
Oleo sobre tela
4 piezas de 40x50 cm

Hacerse pedazos mientras se contempla el sol a través de una ventana.


jueves, 30 de noviembre de 2023

Regalos pequeños

Regalos pequeños
que caben en la palma de tu mano.
Mensajes abreviados.
Memorización de tus tiempos
para no importunar tus huecos
mientras almuerzas con ella.
Follar con todo el mundo para achicar el tiempo que pasa sin verte.
Cada hora parece un día.
Cada ocaso se estira.
Insoportable es, mirar el sol ponerse
y que cada vez,
te vea recostada en las nubes
que se comen el cielo. 

viernes, 4 de agosto de 2023

Después de un mes viajando escribí solo una cosa que escuché de un italiano: "prefiero estar en este aire con olor a basura que al menos tiene más vida que ellos"

lunes, 26 de junio de 2023

si pudiera
escuchar tu voz
repetirme en 
voz bajita
(mutación desaparecida)
que estás ahí
pensando
que me llegue
ese beso retrasado:

primero el sonido
luego el gesto.

jueves, 15 de junio de 2023

es peligrar
la conciencia, el
líquido amniótico que me conserva
aquí dónde no hay nada
allá el vacío
entre deseos hurto
un movimiento falso
que parece como si me zambullera en el agua salada
y la piel roja rechina
pero no,
nadie la escucha.

es peligrar
perder el sentido a la tristeza
es no perder más y así
hundirse en el
líquido amniótico que me conserva
como si,
recién nacida o quizás antes de
sin saber ni siquiera llorar, 
sin saber ni si quiera llorar
no hay nada que duela tanto
tanto así

La inquietud persistente

de que se me pase

la vida entre cementerios.


Garage psicodélico

 


Garage psicodélico

domingo, 21 de mayo de 2023

Soledad

Les finjo cerca,

tangible nuestras manos acariciándose mis ojos que huelen tu quietud escondida

Les finjo cerca,

abismo importuno que precipitadamente suelta riesgos lenguas 

mezcladas caricias sonrientes y luego

mi mirada hacia atrás revela la grieta del espejo 

les finjo cerca, cerca del precipicio 

en que para siempre el mañana es la despedida

de nuestras ficciones narradas como prensa escrita

hacia una rotunda caída del poema forzado:

que revela la jaula en la que me encuentro

donde vuela el pez cansado de replicar su nado

que revela la jaula en la que me encuentro

siempre llena, siempre vacía. 



Primer capítulo

Me despedí de ti el último día de invierno del año 2022. Tu pelo estaba peinado hacia atrás y llevabas un pinche negro con una cuenca brillante. Me senté a tu lado mientras almorzabas. Primero una sopa verde y luego leche nevada. Lo comiste todo. Me mirabas mientras pestañeabas como si intentaras dilucidar quién era yo. Quién era y qué hacía acá a tu lado. Te di un beso en la mejilla y apoyé mi cabeza en tu hombro. Luego te pedí que nos sacáramos una foto, a lo que accediste (o eso creo) porque no hablabas, hacía mucho tiempo que ya no podías hablar, apenas murmurar. Carmen tomó tu silla de ruedas y te llevó a un lugar en donde consideraba apropiado para fotos. Me puse a tu lado y -continuando el ritual que tantas otras veces habíamos realizado, mecánicamente, tiernamente- me abrazaste y sonreíste hacia la cámara. Le enseñé a Carmen a usar la Pentax y el obturador sonó fuerte. Luego tomé mi celular en caso de que la fotografía análoga no saliera o no la pudiese revelar luego. No podía dejar pasar la quizás última foto que me sacaría contigo. Murmuraste algo. Luego te miré a los ojos y tus ojos grises me miraron de vuelta. Caídos, sonriendo, de niña, inocentes. Me miraste y me preguntaste a dónde iba. Yo no te había dicho nada, pero quizás escuchaste –pensé-, o quizás lo intuías en mi mirada desesperada queriendo guardarte. Te dije que me iba de viaje a donde vivía tu abuela. Te dije que iría a buscar nuestras raíces. Me dijiste que hablara con la Mila y yo te dije que sí, que lo haría. Pero la Mila ya no estaba viva hacía algunos años, vivía solo en ti, en tu memoria fragmentada, en tu recuerdos seniles, en tus viajes al pasado. Luego me miraste a los ojos y los abriste muy grandes. Cómo si algo en ti entrara en ese minuto en que parecía que estabas entre la tierra y el cielo. Me dijiste: “te va a ir bien, vas a estar mejor”. No entendí cómo sabías que me iba, que me despedía de ti, que no estaba bien, y que iba a estar mejor. Me diste la mano y me miraste con dulzura. Te abracé la noche una última vez esperando quedarme con tu olor para siempre. 


 

Lo dejo pudrirse mientras arreglo el exterior. Así al menos desde afuera se ve decente. Así nadie se da cuenta de que no hay nada adentro.  Ojalá nadie se de cuenta.




martes, 26 de julio de 2022

Qué fue de mí estos doce meses

a dónde estuve

Era yo o la imagen detenida de mi futura ausencia.


Pensamientos, palabras, obras y omisiones

De pensamientos, palabras, obras y omisiones

como incauta cristiana

nos dejé partir sin mirar atrás.

Me pudiste haber gritado 

y te juro prestaba oídos a

la rama quebrada de nuestros gestos separados.


El tiempo se había tomado una siesta,

y para mi oportuno fue el paréntesis

en qué voté por el extravío

de nuestro hueco en este mundo.


Y ya no hay desvío que nos devuelva

esquina topante, ángulo panzudo

ya no hay grito respirable

que me entregue tu olor perdido. 





lunes, 11 de julio de 2022

Ausencia

"...Ya no sé, amigo, vivir alegre
como en un tiempo que ya se fue
tu amor ausente me tiene triste
nunca olvides quien te quiso bien
si acaso olvidas a quien te adora
a quien un día el alma te dio
mañana acaso lánguida y mustia
sobre su tallo muera una flor
y su perfume no vuela, no."

Violeta Parra

jueves, 30 de junio de 2022

martes, 5 de abril de 2022

De mi cruje la ida

De mi cruje la ida
desde el día en que me dije quedémosnos.
La despido cada cierto tiempo
obviando lo absurdo, el disparate
de decirle Adiós a lo marchado.

lunes, 18 de octubre de 2021

Hacia el agua

Núblame pero sin darme cuenta
como si todo
dejase así un frío añejo
erizado de riesgos

Porque el humo flota hoy
y solo me queda:
un recuerdo inventado
que paseo de la mano
hacia el agua

flota.





martes, 25 de mayo de 2021

coincidentes

Hacer como si no huele
para no viciarnos importunos
si bien el consuelo ya es un juego
de toparnos coincidentes.

Por que si no
hacemos del propósito
la mala suerte
el fantasma añejo que rompe

los suelos nómades 
las líneas extranjeras
el café aguado
la ida como precedente.