viernes, 11 de octubre de 2013

Sospecha

Recorren sus dedos mis dedos que tiritan
y buscan sumergirse en las aguas sospechosas
para que sospechen
de que sin ellos no tiritan,
de que un beso tranquiliza.
Llévenme hoy a la cueva que cubre mis ojos
y así no ver nunca más otros ojos.
Tráiganme el odio que he críado todos estos días
alimentado con gusanos desenterrados
de miedos que lograron salir en un día lluvioso.
Con ese odio creceremos margaritas
en otoño, en invierno.
Régenlas con lagrimas, las mías, que vuelan
el camino del tren
una vez más, hechó humo.
Y después cúbranme con una manta
mientras me derrito en los sueños,
mientras mis dedos tiritan y buscan el agua
y buscan los besos
y me deshago
tan solo un milagro
en todos mis rezos.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Con una mano cubro la flor caída
cuando el luto de lagrimas
la mantiene viva.
¿Por qué creces si bajo las sombras el cielo pretende que te abstengas?
Se sumerge en agua,
y así su piel
arde.

Lugar preferido

En un pasillo se siente
el olor a gato muerto.
Las cucarachas remuerden
abandonadas maderas que crujen.
¡Y los pasos, criatura!
me sumergen en el sueño
que me invita a una pieza obscura
a descompensarme en besos.

A mi madre

Una pequeña fuente de milagros
crea la grieta divina
que los cielos desde lejos, cubren en silencio.

martes, 24 de septiembre de 2013

Que partió de mi un barco llevándome.

Zarpa el barco que pañuelo de vieja con lagrimas.
Corro, corre atraviesa
el puente de súbditas y entrañas.

Zarpa el barco que me arrastra, gime el humo en tinieblas
y ellas cantan y ellos cantan.
Correa en cuello me lleva
cual suelta
cual perrera.

Enciendo un insienso que auxilia el olor de todas aquellas axilas
y yo
me deslizo en un mar sin fronteras.
me sumerjo esperando la espera.
me deshago cubierta de rocas
me escapo de mi de mis propias bocas.

Zarpó hoy el barco sin despedirme.
Los pañuelos de vieja con lagrimas caen
las viejas con lagrimas caen
las lagrimas caen.

Zarpó hoy el barco sin despedirme
y el añoro de mis besos se entregan
a quien dejó de quererlos.
A quien los quiso.
A quien los cambió.

Zarpó hoy el barco sin despedirme
más flotan fotos de algún mísero recuerdo perdido.
más aparecen elefantes de algún mísero regalo perdido.
más se escuchan canciones de algún mísero cd perdido.
más vuelan polillas de algún, ni se qué perdido.

Zarpó hoy el barco sin despedirme
zarpó y yo guardaba en mi un pájaro negro,
que alguna vez fue azúl.
zarpó para liberar el pájaro negro
y así encontrarme con el azúl.

Zarpó hoy el barco
Zarpó hoy el barco
Zarpó hoy el barco y sin despedirme
zarpó.

domingo, 8 de septiembre de 2013

"No puede haber belleza en el sentido clásico en un rostro que padece agonía"
Marchó la muchacha con el pájaro
a cuidar su alma.
Zarpó la noche de la otra sombría sospecha.
Su mano untada en la viscosidad del lecho
enseñaba cicatricez grietas lomas de inconstancia.
Un pequeño cabello desunía la distancia
que sin voluntad sucedía.
Su maleta vacía cargaba bajo el camino de los rieles,
sin querer terminó realizandolo.
El camino duraba lo eterno
el pájaro se lo dijo.
Es por eso que la maleta iba vacía.
Más tan solo quería derramarla en el pozo pues
acumulaba lo imposible de acumular y
la luna lo reflejaba vengativa.
La copa reflejada en mis ojos que sienten tus ojos
mis dedos reflejados en el agua de la llave que no corre
prueba la fuente y se deshace como
si el humo huyera del cáliz.
y la nube evoca el rostro
y la memoria se cubre de pañuelos negros
y la mujer camina por un pasillo de vidrio mientras baila.
y las cutículas pronunciadas quieren ser sacadas
bajo el manto del féretro que me grita la ausencia.
Puede la noche llorar mientras el día.
Puede porque así me sumerjo bajo el mar de escorias
en busca de un tesoro bello y libre que
me deje ir.
Cuatro estatuas al anochecer
corren de las manillas
en un eco contínuo.
Su saber me retiene
en un otoño superficial que
destruye hojas
y en una primavera perfecta
de dolorosa cercanía
fuego rehace las gotas
el semen las gotas
los besos en gotas
la caricia mojada
de unos labios que tiritan
en un auxilio hermoso.
pues tiempo y manillas
corren y el eco no importa.
"Abril es el mes más cruel, hace brotar lilas del interior de la tierra muerta, mezcla la memoria y el deseo, estremece las raíces marchitas con lluvia de primavera"

lunes, 2 de septiembre de 2013

Bella desaparece
bajo los rayos de luz
que queman la bella especie.

Bella no quiere
pues su sombra se mezcla
egoístamente
con las flores incipientes.

Prueba Bella la lagrima amarga
que la luna tejía
mientras Bella al espejo
se miraba y sonreía.

Bella cavó profundo
para encontrar alguna botella
una bella botella
en el abismo rotundo.

Y Bella se seca
a pesar de regar sus flores
a pesar de alumbrar sus flores
todos los días.

Y Bella se seca
a pesar de cubrir sus lagrimas
a pesar de guardar sus lagrimas
todos los días
.
Rasjeo la bella armonía
que sincroniza palabras repetidas.
Tiempos repetidos. 

Y Bella pretende secarse por siempre
en el camino
en la espera del espejismo correcto
con el cual observarse a sí misma
y creerse bella.

Y es bella hoy en día
es bella cuando se cuida,
Bella es bella sin que otro se lo diga
pues Bella jamás será bella.



jueves, 29 de agosto de 2013

Fotografía

Descubrir lo mejor:
sucede cuando los ojos se cierran,
la ceguedad disipa toda duda
y las perspectivas atormentan.

Fotografía II

Debe sonar una canción en mi delirio
sin embargo
olvidé que la recordaba.

fotografía III

Visitar en tren
la tierra que no existe
y ampliar mi muerte en aquel recuerdo.

lunes, 19 de agosto de 2013

ven

Voy hacia la roca que cubre
los rieles de tren oxidados.
Un año atrás los regué con agua de alcantarillas,
para desaparecerlos
que engreída.

Ven, camina hacia mi abandono
y protege las tierras secas
y protege mi semilla
y protege mi ánima
y protege.

Cuída mi tumba del sonido de las moscas que revolotean mis cabellos en búsqueda de, no sé que cosa.
Cuída mi cariño que suelo desperdiciarlo inútilmente en tan solo, niños.
Cuídame a mí, pues ya nadie me cuida.
Y cuídame, y deshace la agujeta creída
y cuídame
y cuídame
y cuídame por última vez
en los segundos en que sola me acuesto y rezo 
para cuidarte.

Polilla

En las noches se incendia un capullo de flores marchitas
que partieron embobadas con la luz estéril
de los desiertos y espejismos 
y cayeron delirantes en el juicio del cretino.

Prepara el funeral y las lágrimas
planifica la reconquista de la piedad en tu propia alma.
Observa con los ojos exaltados
y trepa la caricia rugosa en los senos manchados.

Prueba una vez más el olor de sus manos,
atrapada entrega su obra su mierda 
sus besos en el llano.

El costal en su hombro carga
el día de las merecidas lágrimas.
Su madre y el sarcófago,
palidéz heridas sangre y ojos cerrados.

Escapa del encuentro la que auxilia
para ser socorrida 
sorprendida.

El dulce beso del baile entre desconocidos
que beso besa la apariencia extraña
entabla lo conocido y desafía el tiempo
y el labio se aleja más sus ojos se conocen
se recuerdan entre sueños
y se pertenecen.

El costal en su hombro carga
el día de las merecidas lágrimas.
Lo bota en un parque de flores,
para correr y abrazar sus errores,
ella de vuelta.

La polilla inmiscuída jamás lo deja
su vestido transparente su pelo sus manos
desbotonan su camisa
cosquillean sus costillas.

El beso en la muerte 
y todos vestidos de negro.
El eterno socorro protege a los débiles
del féretro pleno.

Las flores se incendian mientras ojos se observan
se miran y se exigen
acompañarse por siempre
acompañarse y no dejarse
más acompañarse en los sueños,
solo en los sueños.

jueves, 15 de agosto de 2013

Ayer

"Explicar con palabras de este mundo
que partió de mi un barco llevándome"  
A. Pizarnik



 

Ayer ví un animal en la espina dorsal de un bosque
que ocultaba la luz de las estrellas
que ocultaba la señal de humo de unas esferas de fuego encendidas.
Ayer dos canicas desconocidas observando a la ardilla negra
jugar con sus dedos a la escalera del tiempo.
Ayer mi recuerdo de ángel protegido de la tierra
caía de improvisto en la pútrida búsqueda de la gracia
cayó como caballo de guerra en el terreno de los fieles.
Ayer sus pétalos no fueron roceados por el alba
o por el espejo natural de la vida.
Ayer sus perlas jamás vistas se mostraron
entre medio de pequeñas gotas saladas
para dar paso al reloj suicida.
Ver un fantasma, al otro lado de la calle,
aspirar de mi el dulce que cubría el agrio hueco.
Girar bailando hasta la tumba
para terminar la escena plantando margaritas
y concediendo las últimas lágrimas de pena.
Esconderse, después, tras la sombra del maniquí sonriente
en la búsqueda eterna del primer rayo de luz apagado.
Y finalmente soportar la cercanía de la ausencia
en un juego de fuerzas de manos.

sábado, 10 de agosto de 2013

Ya no sé de donde vienen las palabras

Morbosidad

el gusto en ver el flujo acumulado
en dos gotas obscuras que amenazan con
caer y así

dejar, como un caracol, la huella
preciosa del camino.

El gusto de ver las gotas hundirse,
abatidas
y no poder dedicar
ninguna de ellas.

La campana dejó de manosear al pasado
en una espera perversa.
Dios sabe que,
todos los hombres saludan con sombreros
y con sus ojos
a las muchachas que alimentan
la provocación de la disputa
por alcanzar labios agrietados y dolorosos.
Hocicos golpeados
perras en perreras desafortunadas
arañadas y malditas.
Así lo hacen siempre
como un círculo eterno
en el deseo de ver quemar los cuerpos ingenuos
mientras se besan apasionadamente.
No importan las quemaduras,
si pueden guardar las cenizas de
aquellos sombreros.

Es un beso lo que pretende salvar
la humanidad corrompida por
una búsqueda morbosa

he ahí

el gusto en ver el flujo acumulado
en dos gotas obscuras que amenazan con
caer y así

dejar, como un caracol, la huella
preciosa del camino.